HONG KONG Y EL FENG SHUI

 



    He visitado Hong-Kong en varias ocasiones, pero cuando llego allí, la misma emoción, la misma sensación me invade. Siempre he sentido una gran atracción hacia esa ciudad, que la imaginaba lejana, exótica, diferente…

    Cuando llegue por primera vez la contemple a la luz de la Luna y me enamore para siempre de ella.

    Para mí Hong-Kong es una de las ciudades más seductoras del mundo y la que posee una energía más especial de todas las grandes metrópolis asiáticas.


    Cuando la recorrí en mi primera visita, mi mayor prioridad, fue en ese momento contemplar los edificios emblemáticos de la ciudad y una visión general de la isla y la bahía de Hong-Kong así como de la zona de Kowloon, por que siento un gran interés por el Feng-Shui.




    Observar desde el monte Victoria todos los rincones y ver bajo una mirada mística los caminos que utilizan los Dragones que surgen de la energía de la Tierra, para bajar a beber agua de la bahía, activando a su paso la energía de la Fortuna, fue una experiencia inolvidable.

 


    Mi edificio “favorito” como yo le llamo por su buen Feng-Shui y arquitectura, es el del Hong-Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC) construido por el arquitecto Norman Foster, tiene instalados en el tejado dos cañones, para defenderse de las malas energías y otros detalles Feng-Shui que fueron recomendados por maestros de este arte metafísico para protegerlo, además tengo entendido que su arquitectura es totalmente desmontable, cuando oí hablar de el, por primera vez, me intereso mucho y cuando lo pude contemplar, todas mis expectativas se cumplieron.



    Hong-Kong es una ciudad en la que se conjugan grandes rascacielos, zonas financieras y comerciales llenas de gente con rincones maravillosos, mercados tradicionales y templos taoístas, donde se pueden disfrutar aún de momentos de reflexión y paz interior.


   En mi segunda visita a Hong-Kong disfrute de un día muy especial, en el monasterio de Po Lin que se encuentra situado en la montaña Ngong Ping de la isla de Lantau.

   Junto al monasterio hay estatua en bronce muy hermosa, de Buda. Creo recordar que se llama Tian Tan, cuando yo la visite aún no estaba el teleférico en funcionamiento, que llega ahora hasta el pie de la escalinata.

   Cuando llegamos y durante todo el día una espesa niebla cubría todo el monte y la estatua gigante de Buda parecía asomarse por instantes entre los velos que separan el mundo material de los reinos sutiles.

   Fue un día inolvidable visitando primero la estatua por dentro donde se encuentra una reliquia de un hueso de Buda y después pasamos al monasterio a visitarlo y hacer las ofrendas. Luego disfrutamos de una comida frugal totalmente vegetariana pero exquisita allí mismo con los monjes.




    De regreso pasamos a visitar un pueblo de pescadores encantador, donde en un agradable y largo paseo, tuve tiempo de reflexionar sobre todo lo que los ojos de mi Alma habían contemplado arriba en el monasterio.



    Siguieron más visitas a templos y más paseos de reflexión, más sorpresas y muchas más experiencias, como las bendiciones que esperan a los visitan y contemplan con los ojos del Alma Hong-Kong …






                   FENG SHUI, EL ARTE DE LA ARMONIA DEL HOMBRE CON EL ENTORNO.



   El Feng Shui es un arte místico que nació en China hace más de 5000 años, dedicado a determinar el emplazamiento adecuado para las construcciones y las casas. El concepto también se puede aplicar a los muebles, objetos, los colores que nos rodean en el hogar y en el trabajo.


   El principio fundamental del Feng Shui es la búsqueda de la armonía perfecta entre el individuo y su hábitat en función de criterios topográficos y magnéticos.


   Estas son algunas de las definiciones que podemos utilizar para definir el concepto Feng Shui que es muy amplio y complejo, mezcla de filosofía, ciencia y arte. Tratar de explicar algo intangible siempre es difícil, lo tangible es experimentar sus resultados y poder apreciar como mejora nuestra existencia.